¿Cuánto dura una tabla de snowboard? Todo lo que es necesario para ti comprender

Si eres un apasionado del invierno, probablemente tu tabla de snowboard sea una de tus pertenencias más preciadas. Es tu compañera de aventuras, la que te deja deslizarte por la pólvora o grindar barandillas en el park. Pero, como todo equipo deportivo, tiene una vida útil limitada.

Una de las cuestiones más comunes, tanto para principiantes para especialistas, es: ¿cuánto tiempo va a durar mi tabla antes de que pierda su "magia"?

En el artículo, desglosamos los factores que dictan la vida de tu aparato y de qué forma saber cuándo ha llegado el instante de decir adiós.


La respuesta corta: Días de uso vs. Años

En contraste a un turismo, la vida de una tabla no se mide tanto en años, sino Detalles aquí en días de riding.

En promedio, una tabla de snowboard de buena calidad acostumbra perdurar entre cien y 150 días de uso intensivo antes de empezar a perder sus características estructurales (como el pop y la contestación).

  • Para un rider ocasional (10 días al año): La tabla podría durar de manera fácil diez años o más.
  • Para un rider intensivo (50 días por año): Probablemente tras 2 o 3 temporadas la tabla comience a sentirse "blanda" o "muerta".

Causantes que influyen en la duración

Sólo algunas de las tablas avejentan igual. Aquí te explicamos por qué:

1. El estilo de riding

Este es el factor mucho más esencial.

  • Jibbing y Park: Si pasas el día dándole a barandillas, cajones y recepcionando saltos enormes, la estructura de la tabla sufre mucho más. Los impactos constantes debilitan el núcleo y los cantos.
  • All-Mountain y Carving: El desgaste es menor, centrándose primordialmente en la pérdida de flexión y el desgaste de los cantos por el afilado.
  • Freeride/Powder: Estas tablas acostumbran a perdurar mucho más, en tanto que la nieve virgen no ofrece resistencia mecánica ni impactos contra superficies duras.

2. Calidad de construcción

No todas las tablas están hechas igual. Las tablas de gama alta con núcleos de madera reforzados con carbono o niveles superiores de fibra de vidrio mantienen su forma y "pop" a lo largo de mucho más tiempo que las tablas de gama baja o de iniciación, que suelen tener núcleos de espuma o maderas más sencillas.

3. El mantenimiento

Una tabla que se encera de forma regular y cuyos cantos se cuidan, va a durar mucho más. La cera resguarda la suela de la abrasión y la oxidación, al paso que secar los cantos tras cada sesión impide que el óxido penetre y debilite el acero.


4 Señales de que precisas una tabla nueva

¿De qué forma entender si tu tabla está "muerta" o sencillamente precisa un óptimo mantenimiento? Busca estas señales:

  1. Pérdida de "Pop": Si al intentar un ollie sientes que la tabla no devuelve la energía y se siente como un trozo de cartón mojado, el núcleo de madera ha perdido su elasticidad.
  2. Delaminación grave: Si ves que las capas de la tabla se están separando (en especial en el nose o tail) y el núcleo de madera queda expuesto a la humedad, la composición está comprometida.
  3. Cantos resquebrajados o hundidos: Un canto roto tras un impacto contra una roca es bien difícil de arreglar y puede afectar con seriedad tu seguridad al girar.
  4. Suela "quemada" o con core-shots: Si la base tiene surcos tan profundos que llegan a la madera y no se han reparado a tiempo, el agua va a haber podrido el núcleo.

Consejos a fin de que tu tabla dure más años

Si quieres exprimir al límite tu inversión, prosigue estos consejos:

  • Sécala siempre y en todo momento: Al terminar el día, pasa un paño seco por los cantos para evitar el óxido.
  • Encerado frecuente: No aguardes a que la suela se vea blanca o seca. Una suela hidratada es una suela fuerte.
  • Almacenaje en verano: Guarda tu tabla en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar directa. Aplica una capa gruesa de "cera de almacenamiento" (sin raspar) para resguardar la suela a lo largo de los meses de calor.
  • Repara los daños veloz: Si te haces un "picotazo" en la suela, rellénalo con P-Tex lo antes posible a fin de que no entre agua.

Conclusión

Una tabla de snowboard no tiene una fecha de caducidad exacta, pero su rendimiento decaerá con la utilización. En el caso de que seas un rider de fin de semana, tienes compañera para bastantes años. En el caso de que seas un pro del park, prepárate para renovar cada un par de temporadas.

Y tú, ¿cuántos años tiene tu tabla actual? ¿Sigue teniendo ese "nervio" del primer día o ya va siendo hora de pasar por la tienda?


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